9 de julio de 2014

Me suena


El líder de la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas), José María Gil Robles, había dejado clara su simpatía por la democracia en la campaña electoral de 1931: "La democracia no es para nosotros un fin, sino un medio para ir a la conquista de un Estado. Llegado el momento, el Parlamento se somete o le hacemos desaparecer", declaró en un mitin. "Si vamos a labrar un mundo nuevo no es mucho pedir que se desangre esta sociedad, si es que de ella ha de salir la salvación de la generación futura", añadió.