21 de julio de 2014

El váter

En el diario The Guardian se recoge el criterio de Lloyd Alter, editor de la revista de medio ambiente Tree Hugger, sobre los fallos que tienen nuestros cuartos de baño. Todos los aseos actuales son muy similares e incurren en los mismos errores: Son pequeños, están mal ventilados y acumulan productos químicos.  El váter y el lavabo se encuentran demasiado juntos y cada vez que tiramos de la cadena los gérmenes se esparcen por todo el habitáculo. La forma del retrete nos impide usarlo en la postura natural, que es en cuclillas. El lavabo es muy bajo e incómodo. La ducha es una cabina pequeña y peligrosa (cada día muere un estadounidense al resbalar en ella). Utilizamos muchos litros de agua limpia y la contaminamos con residuos que hay que depurar antes de devolverla a los ríos, eso en el mejor de los casos (diariamente dos millones de toneladas de desechos contaminan 2.000 millones de toneladas de agua).
 
Lloyd Alter llega a una conclusión evidente: “En un mundo en el que existen problemas de abastecimiento de agua y fabricamos fertilizantes artificiales de combustibles fósiles, es absurdo y casi criminal que paguemos enormes cantidades de impuestos en usar el agua de beber para deshacernos de nuestro fertilizante personal y arrojarlo al océano”.