16 de mayo de 2014

Los españoles. Cómo somos. Cómo nos ven

Para qué nos vamos a engañar. Los españoles siempre hemos sido piratas y bandoleros. Conseguíamos engañar a los demás cinco minutos, con unas castañuelas y una jarra fresca de sangría lográbamos caer simpáticos. Al final, si los extranjeros no tenían tiempo de ahondar más, se llevaban una buena imagen de nosotros. Pero si tenían oportunidad de descubrir quiénes éramos, se quedaban horripilados.
La crisis ha destapado el frasco de la esencia española y es la hecatombe, porque España hiede a podrido y su tufo a corrupto, chorizo y cantamañanas inunda el mundo. Por eso nuestro país no genera confianza, por eso de nuestro país no se fía ni dios.
El sol, la siesta, las tapitas en el bar y el buen vivir de los españoles, que antes tanto se admiraba, se ha convertido en una imagen negativa. Nos deja como un pueblo gandul, despilfarrador y fiestero.
Los estereotipos no siempre son ciertos, no se ajustan a la realidad y no describen a un pueblo, pero están ahí, en el imaginario colectivo, y, para bien o para mal, nos identifican.
Desde hace un par de siglos, extranjeros que han visitado España y han plasmado sus impresiones en libros, como Sand, Gautier o Heminhway, han descrito un país atrasado, mal organizado y peor gobernado, con gente campechana, pero que no da palo al agua. Esta es la imagen que se ha creado de nosotros en el extranjero. La crisis ha servido para empeorarla, porque ya no podemos disfrazar la realidad, ni camuflar las acciones de tanto mangante. No es de extrañar que la confianza financiera en nuestro país sea nula, ni que la marca España no se venda con el éxito que auguraba el Gobierno.

1 comentario:

Toy folloso dijo...

Me ha hecho gracia el segundo sombrero -no tiene que ver con el post-, porque uno es nudista y escuece mucho ahí, una prolongada exposición al sol.
Y en el culo más; factor de protección 50 mínimo....