15 de mayo de 2014

Jugar con fuego

En Estados Unidos, cada hora mueren por arma de fuego tres personas y otras siete resultan heridas de diversa consideración. La obsesión por las armas se traslada a los niños, que desde muy jóvenes empuñan sus rifles. Son armas de colores, con apariencia de juguete, pero capaces de matar.
La empresa Keystone Sporting Arms fabricó en 2008 unos 80.000 rifles de asalto para niños, se promocionaban como: “Mi primer rifle”. Los padres compran como regalo para sus hijos un arma de fuego, los apuntan a clases de tiro para que aprendan a utilizarlas correctamente y creen que así podrán protegerse de cualquier peligro.
La fotografa An-Sofie Kesteylen ha realizado una serie de fotografías sobre el uso de las armas entre los niños norteamericanos. También pidió a cada niño que escribiera a qué tenía miedo, de qué se protegería con su arma. Las respuestas fueron: un zombie, un dinosaurio…  La artista ha demostrado que los niños no comparten las paranoias de sus padres.