4 de abril de 2014

Vamos al precipicio

“Las empresas reducen el sueldo de sus empleados, estos consumen menos, y eso supone que otras empresas vendan menos, con lo que también reducen sus salarios, y así sucesivamente”, José Ángel Oliván, Presidente de la Unión de Consumidores de Aragón.
Una persona con un salario de 800 euros no puede dedicar dinero a consumir porque tiene que pagar la vivienda, el agua, el gas, los impuestos… Todos somos capaces de ver este círculo vicioso en el que ha entrado la economía española. Todos menos quienes gobiernan en España. La reforma laboral se ha centrado en reducir los costes laborales bajando los salarios y se han olvidado de rebajar algunos gastos fijos, como la electricidad, que pese a la crisis no ha dejado de subir.
Así no vamos a ninguna parte. Bueno, sí. Por desgracia, vamos al precipicio.