7 de febrero de 2014

O nosotros o la nada

Hasta hace poco existía una clase media que creía tener garantizado su futuro ya que podía ir progresando poco a poco. También existía una clase proletaria que bordeaba la frontera de la pobreza. Ahora ya no existen distinciones entre ambas clases. La clase media y el proletariado son la misma clase: el precariado, personas que no ven claro su futuro y desconfían de él. La crisis y las leyes voraces del mercado pueden conducirte a la ruina de un día para otro, hacer que pierdas tu empleo, tu vivienda y los ahorros de toda una vida.
Ya no se vive mirando al futuro, proyectando ilusiones y con tranquilidad. Ahora se vive al minuto, con preocupación y a la defensiva ante lo que pueda llegar, pues se intuye malo. La quiebra que fragmenta a la sociedad y la divide en ricos y pobres impide la cohesión. Hemos vuelto al feudalismo, aunque dándole un giro diabólico, porque antes el señor gozaba de privilegios por su rango, pero también estaba obligado a cuidar y proteger a los menos favorecidos que convivían con él. La élite se atrinchera en su fortaleza y deja fuera de los muros de su castillo al resto del mundo.
La nueva sociedad que nace es aún más inhumana e inhóspita que la anterior porque todos luchamos por sobrevivir, por mantener lo que nos queda. Así merman nuestra resistencia y favorecen la insolidaridad. Cada uno busca huir de la quema, que no le afecte el despido, ni la congelación salarial, ni el desahucio… Es el sálvese quien pueda.
Se nos ata las manos con el miedo. Si me rebelo, si voy a la huelga, me arriesgo a que me despidan, así que mejor me quedo en casa y espero a que escampe. De esta forma nunca conseguiremos nada. Somos unos ilusos, vemos cómo actúan los políticos, todos, y aún pensamos que en las próximas elecciones arreglaremos la situación. Nos cuesta aceptar que los políticos son una casta que solo busca perpetuarse en el poder, que no harán nada por los ciudadanos pues han vendido su alma al poder financiero, a las mafias y al diablo.
Estamos solos para luchar por nuestros derechos. O nosotros o la nada.