21 de febrero de 2014

No se emocionen con la salida de la crisis

No se emocionen con la salida de la crisis. Real o hipotética, nos va a dar igual, porque el año 2030 el mundo se va al garete.
Para esa fecha, el 80% de la población mundial habrá desaparecido debido a un colapso medioambiental inminente. No quedará aire limpio para respirar. Estaremos sin agua, sin electricidad, y no porque su precio haya subido a la estratosfera, sino porque la mayor parte de la corteza continental del planeta estará hundida bajo el mar. El clima será extremo. Europa se habrá convertido en un desierto. Escasearán los alimentos…
Así dibuja el panorama para dentro de 16 años James Lovelock, un reputado científico británico que anticipa, con exactitud matemática, el futuro irreversible de la humanidad.
¿Cómo se les ha quedado el cuerpo después de conocer lo que nos espera? Pues nada, a disfrutar de los 16 años que todavía nos quedan. Luego, ya veremos.