18 de febrero de 2014

Misiones pedagógicas

En 1931 se crea en España el Patronato de Misiones Pedagógicas, cuyo proyecto más destacado fueron las Misiones Pedagógicas. Estas Misiones trasladaron la cultura a las zonas rurales mediante la organización de lecturas, bibliotecas populares, clases de dibujo y pintura… También se impulsaron sesiones cinematográficas para que la gente conociera otros lugares, pequeños teatros, sesiones musicales con coros y orquestas, audiciones por radio y exposiciones con museos itinerantes de calidad, que llevaron el arte a sitios aislados. Era preciso revitalizar culturalmente estas zonas cuyo único referente moral y cultural hasta entonces era la Iglesia.
La duración de las Misiones Pedagógicas variaba según las actividades que tuviera programadas y el itinerario a realizar, pudiendo oscilar entre uno y quince días. El equipo encargado de desarrollar las actividades tenía a su disposición libros, discos, gramófonos, proyectores, escenarios y material para ofrecer charlas sobre temas de salud, profesionales, de educación cívica y demás asuntos de interés.  Al finalizar la Misión Pedagógica, cada maestro recibía la donación de una pequeña biblioteca con 100 volúmenes para instalarla en la escuela. Los niños podían acudir a la biblioteca durante todo el día y al concluir la jornada laboral se abría para los demás vecinos. Con frecuencia se realizaban intercambios entre las bibliotecas de diferentes pueblos.