3 de enero de 2014

Medidas contraproducentes

La crisis económica está teniendo efectos devastadores y las medidas de austeridad que se toman en España para combatirla provocan el aumento de suicidios y de casos de depresión, debidos principalmente a la pérdida de empleo y a la imposibilidad de hacer frente al pago de la hipoteca.
En nuestro país apenas se han realizado estudios o investigaciones sobre los efectos de la crisis en los ciudadanos, hecho que hace suponer que al Gobierno le importa poco el alcance de las decisiones que toma. La reforma del mercado laboral ha añadido miles de desempleados a las listas de paro, pero es que el Real Decreto 16/2012 ha dejado fuera del sistema sanitario a más de 800.000 personas. Ni siquiera la salud es importante, y eso que es nuestro más preciado bien.
España tenía uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo. Con una inversión del 6,96% del PIB, se obtenían los mejores indicadores de salud de Europa, una esperanza media de vida de más de 85 años en el caso de las mujeres y casi 80 años en el de los hombres. Pero el Gobierno consideró que había que darle un tijeretazo a la Sanidad que la dejara temblando. Ahora la calidad de la asistencia disminuye, las listas de espera aumentan, el despido de muchos profesionales ocasiona una sobrecarga en el personal, que trabaja con estrés, expuesto a cometer errores y frustrado porque el nuevo modelo sanitario entra en conflicto con su código deontológico que le obliga a atender a cualquier persona que lo necesite.
Por si fuera poco, el copago se demuestra poco eficaz, pese a las cifras que nos ofrece el Ministerio. Gestionarlo cuesta dinero, puede que más del que se recauda con él, y disuade al paciente de seguir tratamientos largos y costosos. Dejar de tomar la medicación puede acarrear consecuencias graves para la vida del enfermo y más gravosas de atender, por lo que el copago acaba siendo un remedio caro. Por no hablar del rebrote de enfermedades, incremento de infecciones por VIH o tuberculosis, adiciones, dificultades en la prevención y el control de patologías…
Mientras una resolución de Naciones Unidas insta a avanzar hacia sistemas universales de salud y minimizar el copago sanitario, el gobierno español se niega a seguir las directrices aprobadas por la OMS y limita el acceso a la atención sanitaria a las personas en situación administrativa irregular, impone el copago y consigue que nuestro sistema sanitario empeore.
Los recortes indiscriminados, sin planificación ni criterio, suponen un gran riesgo para nuestra salud. Los efectos de tanto despropósito los veremos pronto.

2 comentarios:

Toy folloso dijo...

Lee esto de Pau....

María Dubón dijo...

Gracias, Toy. Buen enlace.