27 de enero de 2014

Arquitectura industrial

La revolución industrial supuso un complejo proceso de transformación socioeconómica que cambió de manera decisiva nuestras vidas y el concepto de ciudad.
Desde mediados del siglo XIX se inician cambios históricos en Europa y la arquitectura deberá acomodarse a los nuevos tiempos adaptando los espacios urbanos a los usos que la sociedad demanda. Fábricas, talleres, depósitos, mataderos, estaciones, mercados, escuelas, colonias obreras… La arquitectura industrial se fue consolidando y hoy nos sorprende todavía su modernidad, la audacia de las soluciones estructurales, la calidad y adaptabilidad de los espacios interiores, la funcionalidad de los diseños.
La arquitectura industrial, con sus testimonios, nos sirve para comprender mejor la historia europea contemporánea. Debido a su especial valor, la UNESCO ha mostrado su sensibilidad al ampliar su lista de Patrimonio Mundial incluyendo una categoría específica denominada Patrimonio Industrial. En esa lista se encuentran la Siderurgia de Volklingen (Alemania), que comprende el complejo minero de Zollverein, convertido en Museo del Ruhr; el valle de Irongridge en Inglaterra o el Puente Colgante de Vizcaya (España).
Cabe lamentar la desaparición, en 1971, de un conjunto excepcional, ejemplo importantísimo de la arquitectura industrial francesa: Les Halles (París). Un mercado con estructura de hierro, proyectado por el arquitecto Victor Baltard y construido entre 1852 y 1870. Esta destrucción, junto con otras que se estaban produciendo de manera generalizada, provocaron una importante reacción que se ha materializado en estudios, inventarios y catalogación de las obras y también, en algunos casos significativos, en la declaración como Patrimonio Mundial.
Les Halles. París, 1971.