18 de diciembre de 2013

Noticia para el desaliento


Las instituciones comunitarias definen la pobreza energética como la incapacidad de un hogar de satisfacer una cantidad mínima de servicios de energía para sus necesidades básicas. La imposibilidad de mantener la vivienda en las condiciones adecuadas para la salud, tanto en invierno como en verano, es uno de los indicadores de esta pobreza.
Según indica la UE, la situación se agrava con la crisis. En España, el 13,9% de hogares no alcanzaba la temperatura óptima en 2007. El porcentaje se elevó hasta el 17,9% a finales de 2012. Para colmo de males, el precio de la energía ha experimentado un incremento espectacular: el precio del kilovatio por hora ha crecido un 104% desde 2002, según datos de Eurostat, situándose la electricidad española en el tercer lugar entre las más caras del continente.
 
La diputada de ICV Laila Ortiz defendía este martes en el Congreso la primera propuesta de una proposición de ley. La formación, incluida en el Grupo Mixto, se centra no solo en el suministro de energía para calentar la casa, sino en todos los servicios esenciales cuya deficiencia lleva a la pobreza energética. La propuesta de ICV planteaba una “tregua invernal” durante la cual las empresas suministradoras no puedan cortar el servicio de luz, gas y agua por impago a las familias más desfavorecidas, circunstancia que tendría que acreditarse por los servicios sociales. El grupo también solicitaba que al gas y la electricidad de uso doméstico se les aplique el tipo reducido de IVA, del 10%. CiU, PNV y UPyD se han sumado a favor de la implantación de estas medidas.
La iniciativa era rechazada ayer gracias a la mayoría absoluta del PP, que al mismo tiempo anunciaba una nueva subida de la luz a partir del próximo mes de enero.