3 de diciembre de 2013

El regalo perfecto para esta Navidad

El año ha pasado volando, o no, porque este se ha hecho largo de narices, pero ya está aquí la Navidad. A la mayoría, le toca rascarse el bolsillo, hacer regalos a familiares y amigos, y hete aquí el dilema: ¿qué regalar?
Acertar con los regalos es peliagudo. Si son de compromiso, nos importa un bledo que a quien lo reciba le guste o no, y podemos acabar comprando cualquier cosa. Pero si son una prueba de afecto hacia alguien, el asunto se complica, pretendemos dar en el clavo y no sabemos cómo acertar en la elección.
Con un regalo intentamos mostrar el cariño que sentimos hacia una persona, decirle lo especial que es para nosotros, agradecemos, nos disculpamos… El regalo lleva implícita una carga de sentimientos, por eso nos duele errar, que nuestro regalo acabe en el fondo de un armario o en el contenedor.
No es una cuestión de dinero, se trata de saber elegir el objeto idóneo y el momento adecuado para ofrecerlo. Para ello resulta imprescindible conocer bien al destinatario, saber si prefiere algo práctico, divertido, emotivo, original… Pensando en el otro desde la empatía, no cometeremos el error de comprarle lo que nos gusta a nosotros. Porque el error es común, nos resistimos a regalar algo que nos desagrada, aunque sea lo que la otra persona desea.
Así que ya lo saben, para atinar siempre, indague sobre los gustos y necesidades de la persona a la que pretende obsequiar. Elija el marco adecuado, un restaurante no es lugar para abrir una caja con lencería fina. Cuide la presentación, un solitario de brillantes no debe ir envuelto en papel de periódico. Si se decanta por las flores, ha de conocer su lenguaje, no sea que se meta en un jardín del que salga trasquilado. Los perfumes quedan prohibidos, a menos que sepa cuál es el que usa siempre la persona agasajada.
Tenga presente que un regalo inadecuado puede herir y provocar desilusión y rechazo, pues quien lo recibe interpreta que no se le conoce o que no se tiene interés por él. Así que antes de coger la VISA y echarse a la calle a comprar, ponga a trabajar su empatía, seguro que acierta.

1 comentario:

Toy folloso dijo...

Ves, a mi no me gustaría que me regalaran un coche; con la furgoneta ya voy tirando. Pero han salido unos nuevos modelos de moto....