14 de noviembre de 2013

Somatizamos la crisis

La crisis no solo ataca a nuestro bolsillo, también pulveriza nuestra salud. Ansiedad, insomnio, dermatitis, problemas digestivos, palpitaciones, tabaquismo, depresión… Desde que estalló la crisis, allá por el 2008, la salud de los españoles ha ido empeorando según se agudizan sus consecuencias. Lo cuadros de ansiedad o depresión derivados de la mala situación económica han aumentado cerca de un 5 %. La prescripción de psicofármacos ha crecido un 15 %. Ex fumadores han recaído…
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha mandado un mensaje de alerta. La recesión provoca una reacción en cadena y según crece el desempleo, fallan las redes de protección social, menguan los ahorros, los fondos de pensiones y disminuye el gasto en salud, aumenta la ansiedad en la población y las enfermedades mentales.
Los datos son escalofriantes: El 85% de los españoles asegura que sufre insomnio por culpa de problemas relacionados con el trabajo. El 52% de los desempleados afirma que la búsqueda de empleo le quita el sueño. El consumo de tranquilizantes y ansiolíticos se ha incrementado un 15%. El estrés nos está matando. Somatizamos los problemas económicos y los convertimos en problemas de salud.
Margaret Chan, directora general de la OMS, advertía hace unos meses en un discurso especial sobre los efectos de la crisis en la salud mundial del riesgo del aumento de patologías y anunciaba que la recesión económica puede tener consecuencias catastróficas. Su informe es de lectura obligada. (Personas sensibles, abstenerse).