29 de noviembre de 2013

Renta Básica de Ciudadanía

En Alaska, cada año se reparte una cantidad fija entre todos sus ciudadanos. En 2012 fueron 900 dólares por familia. Este dinero sale directamente de las ganancias de la empresa nacional de petróleo que, desde 1982, se distribuyen entre los ciudadanos.
En Suiza, se ha impulsado un referéndum para la instauración de una renta básica ciudadana. En la votación correspondiente, los suizos decidirán si desean percibir cada mes unos 2.000 euros del Estado (para los mayores de edad), y 500 (en el caso de ser menor de edad). Esta renta sería de carácter universal y sin limitaciones en el tiempo, no se establecerán distinciones económicas, laborales ni patrimoniales para acceder a ella, el único requisito que se exige es la ciudadanía.
La ingente masa de parados, que aumenta cada día en Europa, obligará a los estados a tomar alguna medida para garantizar que todos los ciudadanos tengan una vida digna, con las necesidades básicas cubiertas.
En España, estas cuestiones ni se plantean todavía. Pero mañana mismo el problema llamará a nuestra puerta. Seis millones de personas, y sus respectivas familias, tendrán 0 euros de ingresos y todos los pagos del mundo: hipoteca, impuestos locales y estatales, recibos de gas, agua… Una renta básica se hace imprescindible para estas personas.
La urgencia y la necesidad de dar solución a este drama están claras, pero ¿de dónde saldría el dinero? El Basic Income Network, una red mundial de personas sensibilizadas con la causa y activo desde 1986, propone emplear una parte de las recaudaciones derivadas de la tasa Tobin (el impuesto sobre las transiciones financieras que se propuso aplicar en la Unión Europea) como fuente de financiación. Aunque tal vez bastaría con hacer un reparto equitativo de la riqueza: que los ricos aporten más al sistema para que los pobres puedan recibir una cantidad con la que hacer frente a la vida.
La Junta de Andalucía ofrece a los andaluces más necesitados un “salario social”. Este año, con una partida presupuestaria de 97,6 millones de euros, se han concedido 47.329 salarios. La cobertura de la Junta se distribuye por núcleo familiar y la perciben las 190.000 personas, pero, lamentablemente, la cantidad deja desprotegidos al 48% de hogares andaluces que, según la última Encuesta de Condiciones de Vida del INE, no pueden afrontar gastos imprevistos a final de mes: hablamos de un millón doscientas mil familias.
Algo habrá que hacer, y hacerlo ya, porque un Estado de Derecho no debe dejar desprotegidos a millones de desempleados que, en muchos casos, han trabajado toda su vida.