12 de noviembre de 2013

Me suena tan cercano

Piotr Pavlenskim. Foto: REUTERS
Ayer, el pintor ruso Piotr Pavlenskilavó clavó sus testículos con un martillo a los adoquines de la Plaza Roja de Moscú. Su acción quería ser una protesta contra el Kremlin que el artista calificó de "metáfora de la apatía, indiferencia política y fatalismo de la sociedad actual rusa".
"No es la arbitrariedad de los cargos públicos lo que priva a la sociedad de su capacidad de actuar, sino la fijación en sus derrotas y pérdidas que nos clava cada vez con más fuerza a los adoquines del Kremlin, convirtiendo a las personas en estatuas que esperan resignadas a su destino", explicaba Pavlenskilavó.
Aunque vengan desde Rusia, sus reflexiones me parecen tan cercanas…