6 de noviembre de 2013

Escéptica y pesimista

El otro día, en una charla con gente de diverso pelaje, me criticaron por mi escepticismo político y por mi pesimismo ante el futuro. Me he puesto a pensar, una actividad que me fascina desde que tengo uso de neurona, he analizado con interés mi escepticismo y mi pesimismo atribuidos y puede que esas personas tengan razón.
Últimamente me avergüenza ser española, quizá también debieron acusarme de antipatriota, y se les olvidó, o tal vez yo no presente síntomas evidentes de mi asqueo. Me repugna la actitud que estamos tomando los españoles, ese victimismo resignado que me hizo saltar cuando alguien manifestó: Eso es por culpa de los recortes. No, eso es por nuestra conformidad. Todo lo que nos está sucediendo es porque nosotros lo consentimos.
Veo a un pueblo inculto y abúlico, a un rebaño de borregos en las fauces de lobos hambrientos. Leo los medios de información digital y los comentarios que dejan lectores enfurecidos, pero sin argumentos: son unos cabrones, son unos ladrones, que se vayan… Odio vil, ningún razonamiento, ninguna propuesta, ni un ápice de sentido común. Incluso se llega al duelo entre dos o tres opinadores que se dicen de todo, cayendo en la confrontación más barriobajera.
Sí, probablemente me he vuelto escéptica y pesimista. Pero es que me duele que entre las montañas de corrupción, injusticia y mediocridad no salga el sol.

1 comentario:

Toy folloso dijo...

¡Y el PP gana en intención de voto!.
La gente está acorralada.

Otra cosa, usa la palabra "cohecho" para referirte a los tejemanejes de los políticos; no es tan hiriente, mujer....