11 de noviembre de 2013

El drama de ser mujer en India

En India, cada hora muere una mujer a manos de su marido o familia política por no pagar una dote matrimonial suficiente. El método de asesinato más común es prender fuego a la esposa. El sari, la vestimenta habitual que usan las mujeres, arde rápido, cinco metros de tela enrollados alrededor del cuerpo resultan letales cuando se trata de librarse del fuego. El marido acostumbra a declarar que su esposa sufrió un accidente mientras cocinaba, a continuación busca a otra mujer con la que casarse.
Según datos del Buró Nacional de Registro de Crímenes, 8.233 mujeres fueron asesinadas durante 2012 por la dote. Aunque la cifra podría ser considerablemente mayor, ya que los padres no denuncian para evitar que un escándalo afecte a las posibilidades de contraer matrimonio de otras mujeres de la familia. Tampoco aparece en las estadísticas el número de mujeres que se suicida debido al acoso a que son sometidas por parte de su familia política y para no arruinar a sus padres con el pago de la dote.
Pese a estar prohibida desde 1961, en la práctica, el pago de la dote sigue estando muy extendido entre todas las castas sociales. La dote representa un símbolo de estatus y prestigio, una cuestión de honor y una forma fácil de conseguir bienes materiales. Se halla presente en un 98% de las bodas indias y es una de las causas que provoca el incremento de feticidios de niñas.
Las consecuencias sociales son evidentes, unos 12 millones de niñas podrían haber sido abortadas en la India desde 1984, por lo que la diferencia entre niños y niñas menores de seis años es actualmente de 7,1 millones. Esto significa que faltan 34 millones de mujeres en la India para equilibrar la población.