16 de octubre de 2013

Lo que se nos viene encima. Capítulo 9

El desastre inminente no nos moviliza. De manera que las élites tienen en nuestra conformidad su principal fuerza motriz. Pese a la debacle que estamos sufriendo, no se aprecian signos evidentes de cambio, todos parecemos resignados con nuestro sino.
Nos estamos dejando vencer sin oponer resistencia, sin luchar por defender unos derechos que nos costó siglos adquirir. Les estamos haciendo el juego. Son listos y lo saben. También saben que somos una masa de borregos y, sin líderes claros, nos convertimos en una anárquica masa de borregos. Desunidos, descoordinados, sin objetivos definidos. ¿Les suena de algo el aforismo latino: Divide y vencerás? Pues es lo que han hecho con la sociedad, dividirla para derrotarnos.
Y ahora ¿qué? El futuro está en nuestras manos y dependerá de lo que hagamos hoy: quejarnos o luchar. Luego no habrá remedio. La estrategia de las élites se habrá consumado y nosotros habremos sido sus cómplices.

3 comentarios:

Fran-ja dijo...

Me he quedado sin palabras. He leído cada capítulo y la realidad es tal y como dices. Lo que no entiendo es a qué esperamos para reaccionar.

Aliki dijo...

¿Miedo?
¿Resignación?
¿Por qué no nos movemos?

David dijo...

Muy inteligentes sus reflexiones y sus conclusiones.
Si no hacemos nada por evitar el desastre, mereceremos cualquier cosa que nos pase.