23 de septiembre de 2013

Una cosa trae la otra

La ola de desahucios de los últimos años está generando en España otra ola: la de ocupaciones ilegales de viviendas. Así lo refleja la Fiscalía General de Estado en su Memoria Anual de 2013.
Las familias y personas sin hogar que han ocupado una casa vacía han aumentado un 20% en los últimos 12 meses. Y son iniciativas particulares, no se trata de actuaciones promovidas por grupos ni asociaciones.
Los llamados “delitos de subsistencia” también se han disparado un 25% con la recesión, llegando a duplicarse desde que empezó la crisis. Al principio de la crisis, unos 1.067 españoles fueron denunciados por robar electricidad, gas o agua. En la actualidad, esa cifra se ha duplicado hasta superar las 2.078 denuncias anuales. Una tendencia que se va agravando porque aumenta la duración de situaciones de desempleo y marginalidad.
¿Cuánto más aguantaremos antes de explotar como sociedad?