13 de septiembre de 2013

Libros con conciencia social

Después de cinco años de crisis, empezamos a estar hartos de ella y quizá sea el momento de plantearnos cuál es el origen de esta hecatombe que sufrimos en la actualidad. El filósofo Jordi Pigem reflexiona sobre cómo la depresión económica que vivimos es solo un síntoma de otra crisis sistemática mucho más grave y que está directamente relacionada con nuestra forma obsoleta de entender el mundo.
Decenas de personas sufren cada día en España el drama de ser desahuciadas. Son personas que, hasta la llegada de la crisis, tenían una vida normal, un trabajo, unas responsabilidades familiares, un proyecto de futuro. Ahora se ven sin trabajo, sin techo, sin nada. La periodista Cristina Fallarás cuenta en este libro sus vivencias personales, cómo pasó de ser subdirectora de un periódico a verse en la calle, embarazada de ocho meses y haciendo lo imposible para salir adelante tragándose la rabia y la vergüenza.
A finales de 2012, la revista digital Café amb llet publicó en Youtube un vídeo reportaje sobre la opacidad en el sistema sanitario catalán titulado “El mayor robo de la historia de Cataluña”. Se le condenó a pagar una multa de 10.000 € por haber “dañado el honor” de uno de los asesores de Artur Mas. Tras recibir el apoyo de centenares de personas que se ofrecieron a ayudar, los editores de la revista reaccionaron con una buena idea: publicar un libro detallando todo lo que no conocemos del mal funcionamiento de la sanidad catalana. En tan solo 12 horas consiguieron el micromecenazgo necesario para poder publicarlo y ahora se encuentra al alcance de los lectores, que descubrirán las mentiras que nos cuentan al decirnos que no hay dinero para ofrecer una buena sanidad a los ciudadanos catalanes.
Este libro es una crítica feroz al comportamiento de las grandes empresas. Naomi Klein nos lleva por el mundo en un recorrido que incluye desde las más lujosas tiendas de ropa hasta los talleres indonesios en los que se explota a los trabajadores, y nos anima a plantarnos ante las prácticas de la llamada “nueva economía” y sus oscuras caras.