7 de agosto de 2013

Trabajar sin horas, casi sin sueldo

Los conocemos ahora, pero los llamados contratos “sin horas” llevan existiendo décadas. El mes de junio, el gobierno británico creó una comisión para dilucidar si se trata de explotación, y salieron a la luz unas condiciones laborales que pueden afectar a un millón de personas en Reino Unido.
Someramente explicado, el contrato consiste en que la empresa obliga al trabajador a estar disponible siempre para atender una eventual necesidad. El empresario no está obligado a garantizarle al empleado que le proporcionará trabajo con una frecuencia determinada. El trabajador tampoco tiene la obligación de aceptar la propuesta. Los inconvenientes de este tipo de contrato son obvios: inestabilidad económica y personal muy elevadas y salarios más bajos. La Resolution Foundation ha llevado a cabo un estudio sobre los empleados con este tipo de contrato y concluye que cobran de media a la semana 236 libras (unos 273 euros). Los trabajadores con contratos habituales percibirían 557 euros.
Este contrato se pensó inicialmente para que los estudiantes interesados pudieran compaginar sus estudios con un empleo. Hoy en día, es una manera de ahorrar costes y facilitar la flexibilidad laboral en tiempos de crisis económica. El incremento de estas condiciones es lo que ha llevado al gobierno británico a plantearse si este contrato es el sustituto de los tradicionales, una herramienta de control y una fórmula por la que se puede despedir y contratar a trabajadores de manera repetida a bajo coste.
McDonald’s es la empresa privada que más contratos sin horas hace a sus empleados: 82.800, un 90% del total de sus trabajadores.
Por sus características, el contrato sin horas tiene muchos números para convertirse en el contrato de moda en España.