21 de agosto de 2013

Por qué no hacemos lo contrario

Foto: REUTERS
El FMI y la Comisión Europea impusieron la austeridad fiscal y la devaluación interna. Esto ha servido para hundir el crecimiento económico de nuestro país, para acelerar la destrucción de empleo y para aumentar la deuda pública de España a un nivel insostenible. Pero estos organismos siguen recomendando los mismos remedios fallidos. ¿Asumirán alguna vez la irresponsabilidad de sus actos? ¿Cuándo se analizarán y valorarán las consecuencias de sus recomendaciones? ¿Saben que la bajada de los salarios reales en nuestro país no ha generado el incremento sostenible de la productividad? ¿Están al tanto de que en Islandia una subida promedio del 5% anual en los salarios ha propiciado el aumento del gasto social? ¿Conocen la propuesta de Obama de elevar un 30% el salario mínimo y reducir así la carga de la deuda? ¿Por qué en vez de escuchar a Olli Rehn no se hace caso a economistas como Raghuram Rajan, ex economista jefe del FMI y actual gobernador del Banco Central de la India, que anunció la crisis inminente que llegaba?
El último Informe Mundial sobre Salarios 2012-2013 publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) dice que “cuando los salarios aumentan paralelamente a la productividad, ambos se mantienen sostenibles y estimulan el crecimiento de la actividad económica, aumentando el poder adquisitivo de los hogares”. Entonces, ¿por qué no se reestructura la banca y la deuda, se elevan los salarios y se aumenta el gasto social? ¿Quién hay detrás del FMI y de la Comisión Europea? ¿No serán unos pescadores en el río revuelto, unos desaprensivos que se aprovechan del dinero público para aferrarse a la poltrona?