27 de agosto de 2013

Nuevos males

Los nuevos tiempos traen consigo nuevos males, como la nomofobia, el síndrome de No-Mobile-Phone-Phobia o pánico a estar sin móvil. Una de sus variantes es la agravada por la inmediatez, por la urgencia perentoria y obsesiva de responder inmediatamente a las llamadas, al correo electrónico o al whatsapp, como si no hacerlo estuviera castigado con la pena de muerte.
El estrés se dispara cuando falla la sincronización del teléfono con los correos; cuando el cercanías que te devuelve a casa tras el trabajo atraviesa una zona sin cobertura, cuando te encuentras de viaje y no funciona la itinerancia de datos; cuando te quedas sin batería… Entonces te sientes vulnerable y solo, pierdes la sensación de control sobre tu vida, nace el sentimiento de culpa y el mundo se tambalea.
¿Tan imprescindibles nos creemos que necesitamos estar permanentemente conectados con los demás? No pasa nada si un correo se responde al día siguiente de haberlo recibido, si desconectamos el móvil durante unas horas, si los amigos no saben de nuestras andanzas durante el fin de semana. Evitar la nomofobia está en nuestras manos, y más cuando nuestra salud mental se halla en juego.