9 de julio de 2013

¿Se imaginan?

Liu Zhijun, ex ministro de Ferrocarriles chino, ha sido condenado a muerte, con dos años de suspensión de sentencia, por soborno.
Liu ha sido encontrado culpable de utilizar su posición para ayudar a 11 conocidos a lograr contratos y promociones, y de aceptar 64,6 millones de yuanes (8.2 millones de euros) en sobornos entre 1986 y 2011. El tribunal de Pekín que ha impuesto la pena considera que los crímenes de Liu tienen que ver con “una cantidad de dinero especialmente enorme”, “han causado pérdidas de activos públicos colosales” y “han violado derechos e intereses del Estado y de la gente”. El tribunal también le sentencia a 10 años de cárcel por abuso de poder y ha confiscado todos sus bienes.
La ley china contempla la aplicación de la pena capital por aceptar sobornos que excedan 100.000 yuanes (12.680 euros). Aunque en el caso de Liu la pena capital ha sido suspendida por dos años porque admitió su culpa y mostró arrepentimiento. Según el informe del tribunal, cooperó en la investigación, dijo la verdad sobre los crímenes cometidos, ofreció información sobre otros casos que las autoridades desconocían y ayudó a recuperar gran parte de los fondos malversados.