17 de julio de 2013

Se consigue más con miel


Se consigue más con miel que con hiel, dice el refrán. Por desgracia, a los españoles nos ofrecen poca miel y mucha hiel, con sabor a recortes salariales, incremento del IBI, subida del IVA, falta de crédito, aumento del IRPF, etc. Nos aprietan las tuercas, cada día les dan una vuelta más. ¿Hasta cuándo?
España es un país arruinado, lo sabemos. Pero no somos los ciudadanos los que lo hemos llevado a la bancarrota. Sin embargo, nos castigan como si el pecado fuera exclusivamente nuestro. Todos hemos vivido situaciones complicadas, en las que se ha tensado la cuerda más de la cuenta y se ha roto. La política del palo no funciona, genera un constante estrés, provoca desconfianza, produce agresividad y descontento. Con el palo dirigen los prepotentes, quienes necesitan salvar el pellejo, los que se sienten inferiores e intentan ocultar su debilidad. El resultado de esta política suele ser desastroso: desmotivación, pesimismo, alienación y falta de compromiso. Si llega la miel, sabe amarga y crispa porque parece una trampa.
El Gobierno no sabe gestionar la crisis, pero se encuentra con una sociedad que soporta bien los palos, sin quejarse apenas. Así que nos hace comulgar con ruedas de molino, nos cuenta cuentos para hacernos creer que la realidad es otra distinta a la que indica la evidencia. Los ciudadanos asistimos alucinados a un espectáculo incalificable. Los responsables de la crisis: políticos, banqueros y corruptos de todo pelaje son los que se van de rositas. Mientras los demás les salvamos el culo con nuestra sangre.
Hemos desahuciado a España en su estado terminal. Los españoles no vemos ningún futuro en el horizonte y nos desentendemos de lo que ocurre. Para todo existe un límite y, como sociedad, lo hemos sobrepasado con creces. La hiel nos ahoga, hemos tragado demasiada.