2 de julio de 2013

Inseguridad sanitaria

En Grecia, debido a la trágica situación del sistema de salud del país, inmigrantes, pensionistas y familias con hijos se ven obligados a recurrir a la atención médica que prestan las ONG.
En España, vamos camino de lo mismo. Una de cada cuatro familias ha caído en la exclusión social y la red de servicios sanitarios que proporciona la Seguridad Social se debilita cada día. El copago se ha incrementado, la atención a personas dependientes y a otros grupos vulnerables, se reduce y queda restringido el acceso a la salud para inmigrantes irregulares. La inseguridad sanitaria aumenta peligrosamente.
Costará evaluar las consecuencias de este retroceso, y cuando lo hagamos será ya tarde. Familias de bajos ingresos con enfermos de cáncer que ven cómo se triplicada su factura sanitaria; la nutrición infantil queda afectada por la eliminación de becas de comedor y el desplome o la ausencia de ingresos de sus padres; inmigrantes que mueren de tuberculosis sin recibir atención médica adecuada; servicios recortados; médicos despedidos… Nos estamos quedando sin la protección sanitaria del Estado.
Si los políticos que nos gobiernan fueran capaces de analizar la situación, se darían cuenta de su iniquidad. No es posible evaluar unas reformas cuando se llevan a cabo sin debate público y se ocultan y distorsionan las cifras para justificar, por ejemplo, la exclusión sanitaria de los inmigrantes. El Partido Popular aboca al país a situaciones injustas y angustiosas para millones de ciudadanos que pueden provocar un estallido social, multiplicó por cinco el número de trabajadores extracomunitarios en situación irregular y omite la estimación del coste que representa saturar las urgencias, ignorando el riesgo sanitario que conlleva que enfermedades infecciosas queden sin ningún control.
Las medidas que se toman son aberrantes y hay que prepararse para lo peor. Se creó un programa de reducción del “fraude” para dejar fuera del sistema sanitario a los inmigrantes, pero aplicando la misma lógica, podemos quedarnos sin cobertura sanitaria los parados, los discapacitados totales o las amas de casa que no han cotizado.