24 de julio de 2013

Hacemos lo que podemos

Las comparecencias de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, son esperadas porque provocan hilaridad, y en estos tiempos que vuelan es bueno tener motivos que nos hagan reír.
Cospedal reconocía este lunes que fue un "error" encargarle a Luis Bárcenas la gerencia y la tesorería del partido. "Pero ni de lejos", la cúpula del PP podía imaginarse sus "tejemanejes" durante el tiempo que duró su actividad en el partido. (Veintiún años trabajando para ellos y nadie dudó que Bárcenas fuera una persona intachable, pero en la sombra, el cabrón, se dedicó a fabricar una contabilidad B en la que entraba dinero de donaciones de empresarios y salían complementos a los sueldos de los abnegados líderes del partido.)
Cospedal achaca el silencio de Rajoy a su "carácter" (por lo visto es hombre de pocas palabras) y a que su prioridad es la crisis económica y no los problemas de "interés mediático" (como debe ser). El amago de los socialistas de presentar una moción de censura es "oportunista" (y descerebrado, ¿a quién se le ocurre presentar una moción de censura cuando España va tan bien?) El jefe del Ejecutivo dará la cara en las Cortes para "calmar el clima de alarma social que algunos injustificadamente quieren crear" (mira que hay gente con mala leche). Menos mal que el presidente ni se va a "esconder" ni tiene nada que "ocultar" porque ni "pactó ni negoció" nada con Bárcenas ni está en la política "para hacer dinero". (Ya sabemos por Margallo que Rajoy ha perdido “incalculable” dinero por dedicarse a la política y entregar su vida por España. El pobrecito percibirá este año 78.000 euros, pero tiene un patrimonio de 597.442, cuatro casas, fondos de inversión y acciones. Una ruina, oiga.)
“Ni a mí ni a muchos nos hacen falta los sobres y las mentiras nunca terminan" decía Cospedal mientras reconocía que es "casi imposible" demostrar la "no comisión de una acción" por parte del PP y sus dirigentes en un país instalado en la máxima de "calumnia que algo queda". (Los apuntes contables, los recibíes firmados… Todo son calumnias de una gentuza sin escrúpulos.)
Menos mal que el Gobierno y el partido "no cedieron al chantaje" de Bárcenas, como demuestra el hecho de que el ex tesorero esté en la cárcel y que se hayan conocido "cosas no ilegales pero sí algo molestas". ("Tranquilidad... Es lo único que no se puede perder. Un abrazo”.)
Españoles, nada es fácil, pero hacemos lo que podemos. Ánimo”.