11 de junio de 2013

Reforma educativa

España tiene ante sí la tarea de llevar a cabo una reforma necesaria y urgente en educación. Una que ofrezca la visión integrada de todas estas parcelas: humanidades, ciencia y tecnología, algo que constituye una de las bases de partida irrenunciables para cualquier nuevo modelo educativo.
En España existe la tradición de separar saberes. Letras y ciencias parecen conocimientos antagónicos en lugar de contemplarse como complementarios. Letras, Humanidades, Ciencias Humanas o como se le quiera llamar es un saber aparte, lejano del conocimiento que se adquiere mediante la observación, la experimentación y la razón.
El saber es uno y hay que enseñarlo de forma organizada. Porque no se puede entender el mundo actual sin una mínima cultura científica, tecnológica y humanística. Ni debiera existir en nuestro país una cultura humanista desligada e ignorante de los números.
Hay que integrar las diferentes ciencias en la cultura global del individuo y formar integralmente a nuestros formadores, reciclando constantemente a los profesores, pues constituyen una parte esencial del proceso educativo. Falta un modelo educativo bien estudiado, debatido, consensuado y respaldado con la financiación adecuada que, además, sea coherente con el modelo educativo universitario y con el común europeo.
Pienso que la sociedad española no es consciente de la magnitud real del problema educativo. En las encuestas periódicas que se realizan para conocer las cuestiones que nos preocupan, el problema educativo no aparece nunca. Sin embargo, es el problema más importante que tiene España. Obviamente, los distintos Gobiernos tienen en cuenta estas encuestas y si para el ministerio de Economía se busca a alguien competente en la materia, para desarrollar el cargo de ministro de Educación da igual a quién se pone. Y con esto no dudo de la buena voluntad que ha movido a los sucesivos ministros de Educación para ejercer su cargo.
A nuestra sociedad le preocupa más el paro o la inseguridad ciudadana que la educación y la investigación. Pero el paro de hoy es consecuencia de la educación recibida, independientemente de otras causas coyunturales como la crisis actual. Así que no hay tiempo que perder. Pongámonos manos a la obra ahora mismo, mañana ya será tarde.