17 de junio de 2013

Máteme, por favor

Cuando las cosas venían mal dadas, las cápsulas de cianuro fueron el último recurso de los gerifaltes nazis y de los espías durante la Guerra Fría. Creo que ha llegado el momento de que la Seguridad Social las incluya de forma gratuita entre sus prestaciones. Lo digo totalmente en serio, sin ironía. La sociedad española es tan inhumana y las limitaciones del Estado tan flagrantes que, solo por cuestiones meramente humanitarias, debería implantarse una medida así.
El futuro del planeta nos importa un bledo. Mientras haya algo de valor en el subsuelo, seguiremos escarbando. Mientras el mar guarde recursos, seguiremos esquilmándolo. Mientras quede algo que rascar sobre la tierra, allí estaremos. Los niveles letales de desempleo nos dan lo mismo. La destrucción de la sanidad pública en aras de intereses particulares y canallas. La defunción del sistema educativo. El pasotismo ciudadano. Las ovejas resignadas… Para mí, y para mucha gente, son síntomas de una enfermedad terminal que invita más a morir que a seguir viviendo. Por eso pido la muerte por compasión y que esta sea una reivindicación prioritaria para defendernos de los malditos bastardos y criminales que habitan en las estructuras del Estado.
No conseguiremos ponerle freno a la inmundicia que nos rodea, ni limpiar de parásitos los altos estamentos. No vamos a lograr que la sociedad sea más solidaria y justa. Pero este derecho sí podemos obtenerlo. El rigor presupuestario exige que nos muramos pronto para no tener que pagarnos pensiones, ni subsidios, ni nada. Así que tenemos mucho ganado a favor de esta causa.