13 de junio de 2013

La monarquía abucheada

En el palacio de La Zarzuela están preocupados. Nadie imaginaba que los príncipes recibieran pitos y abucheos en el Liceu, cuando el mes pasado asistieron a la representación de "L'Elisir d'amore", de Donizetti. El Liceu es un reducto de la alta burguesía catalana, tradicionalmente monárquica, por eso el incidente ha disparado las alarmas en la Casa del Rey.
Es de suponer que La Zarzuela intenta salvar la figura de los príncipes, presentándolos como ajenos a la corrupción y los escándalos que últimamente salpican a la Familia Real. Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina han sido condenados al ostracismo, no se les incluye en la agenda oficial; el rey pidió disculpas públicas tras la cacería de elefantes y, últimamente, se ha recurrido al anuncio de someterse a la futura Ley de Transparencia para menguar el desapego ciudadano. Pero estas medidas no funcionan. Los españoles empiezan a estar más que hartos de que unos y otros les tomen el pelo. Ya solo faltaba que se haya suspendido la imputación de la infanta Cristina, que estaba citada a declarar por el juez José Castro hasta que la Audiencia de Palma paralizó su comparecencia, y que la Agencia Tributaria la haya exculpado por el presunto fraude fiscal y blanqueo de capitales, delitos por los que está siendo investigada. Pocos dudan que recibe trato de favor. Y es que todos no somos tan iguales ante la ley.

1 comentario:

Toy folloso dijo...

Y lo que se deben comer la cabeza pensando si abdicar hubiera mejorado o empeorado la situación.