3 de junio de 2013

Gracias

La crisis, el paro, la iniquidad que me rodea, el hartazgo, esa masa ingente de hedionda corrupción que colapsa mi pituitaria y ataca hostilmente a lo que yo entiendo por moralidad y decencia… Todo esto y mucho más, porque no quiero abundar en lo obvio, en lo común que ve cualquier persona con una pizca de ética en el alma, ha hecho que me dé cuenta de otra realidad, que se materializa palpable y me estrecha cada día con más fuerza. La comprensión, la colaboración, la mano tendida, la sonrisa sincera, la palabra cálida de los amigos y de la familia, tejen una red que amortigua mi caída como trapecista en la cuerda floja.
Gracias a todas, a todos los que sustentáis el andamio que todavía me mantiene en pie. Sí, inclúyete tú que me lees y haces que me sienta útil dignificando mi vida. Y tú, que me regalas tu cariño y te interesas por mis miserias. Y tú también. Deja que con estas líneas emocionadas te corresponda y te muestre mi gratitud.