4 de junio de 2013

Drones que salvan vidas

Nunca sabremos cómo extirpar el mal agazapado en algunos seres humanos”, ha dicho el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en su discurso sobre estrategias contra el terrorismo. “La amenaza está hoy más extendida”. “Los extremistas se han afianzado”. Por eso Obama defiende la “guerra ilimitada contra el terror”, el desarrollo de “acciones letales selectivas” con el objetivo de “desmantelar redes específicas de extremistas violentos que amenazan América”. Entiéndase Estados Unidos. Esas acciones se llevarán a cabo con los famosos drones (aviones teledirigidos que no necesitan piloto). Su uso es legal según las leyes estadounidenses e internacionales. Es “legal” porque Estados Unidos libra una “guerra justa y de autodefensa”. En esas circunstancias, los drones contribuyen a “salvar vidas humanas”, pues los aviones convencionales y los misiles son menos precisos y pueden causar mayor número de víctimas.
El 22 de mayo, la empresa Northrop Grumman hacía volar al MQ-4C Triton, un drone que construye para el ejército norteamericano. Tiene una envergadura de 40 metros, puede volar con autonomía más de 30 horas y cubrir una distancia de 18 000 kilómetros, mientras sus sensores registran de manera automática los blancos designados. La marina de guerra de Estados Unidos ha formalizado un pedido de 68 ejemplares de este drone, alguno de ellos cubrirá la seguridad de la base italiana de Sigonella. El resto, servirá a la noble causa de “salvar vidas humanas”, que es lo que pretende hacer el Premio Nobel de la Paz, Barak Obama, en países como Yemen, Somalia, Afganistán, Irak, Pakistan o Siria.