27 de junio de 2013

Desde Internet nos vigilan


A medida que Internet se impone en nuestras vidas y consigue que nuestra actividad cotidiana gire en torno a una pantalla, surgen los problemas. Con cada clic que hacemos, estamos cediendo una parcela de intimidad. Ahora Internet nos parece todavía una ayuda, pero en breve lo consideraremos una ilegítima intrusión, que puede convertirse en instrumento de chantaje o coacción.
No, no es que el Gran Hermano nos vigile, es que nosotros nos dejamos espiar regalándole información confidencial.