21 de junio de 2013

Asumir los hechos

La tertulia acaba abordando el tema de la crisis. Hay que adaptarse a lo que hay. Nosotros no podemos hacer nada; los políticos, que son los que podrían hacer algo, tampoco se mueven.
Yo escucho y callo. No comparto estas opiniones. La vida es así y puede ser de otra manera, como nosotros la hagamos. El estoicismo nunca me ha contado entre sus partidarios, más bien entre los detractores que critican sus desventajas. Mantener la vida alejada de las circunstancias externas, permite cierta felicidad, pero también tolera las más terribles situaciones. La opresión, la injusticia, la desigualdad… Para un estoico todo irá bien, todo será aceptable, y no cuestionará los hechos, se limitará a asumirlos. Aceptar el fracaso es desertar de la vida. No implicarse, no ser autoexigentes, sobrevivir en la indiferencia del espectador complaciente es lo malo.