9 de mayo de 2013

Donar para ganar

La crisis agudiza la imaginación para conseguir dinero extra, y hacerse donante de esperma o de óvulos puede ser una opción si se cumplen los requisitos exigidos, que no son pocos. El semen y los ovarios no son objeto de compra-venta en sentido estricto, pero en las clínicas de fertilización in vitro se compensa a los donantes.
En los últimos tres años el número de mujeres donantes ha aumentado en un 15%. El dinero que se obtiene por la donación de óvulos fluctúa entre los 600 y los 1.000 euros. En el caso del semen, la cantidad abonada depende de la clínica y cada donación puede representar entre 30 y 50 euros. Si tenemos en cuenta que un hombre realiza una media de 25 donaciones, en total, podría conseguir hasta 1.200 euros.
Las candidatas deben entrar en el programa de donación de óvulos, que incluye, tras la llamada médica correspondiente, la estimulación y la punción ovárica. La estimulación requiere tomar una serie de fármacos y para la punción es necesaria la anestesia. No supone riesgos ni excesivas molestias para la mujer, pero se ha de pasar por el quirófano y, previamente, ser sometida a un control serológico y genético para descartar determinadas enfermedades.
El presidente del IV Congreso Internacional Embryocenter de Medicina Reproductiva y Cirugía Endoscópica, Rufino García Otero, destaca que debido a la crisis económica que sufre España, se está produciendo un aumento exponencial de mujeres dispuestas a donar sus óvulos, hasta el punto de existir una lista de espera. También subraya el incremento de un 80% de donantes de óvulos principalmente entre madres solteras y estudiantes. No es posible disponer de cifras concretas porque en nuestro país la donación de óvulos es anónima, aunque la situación de hace unos años se ha revertido, antes había auténticos problemas por la escasez de donantes.
Un real decreto de 1996 regula y establece los protocolos de donación de óvulos y de esperma. La edad que debe tener una mujer para ser donante está comprendida entre los 18 y los 35 años, los hombres no pueden superar los 50. También es preciso tener un buen estado de salud psicofísica y firmar un contrato escrito en el que se deja claro el consentimiento y el conocimiento de las consecuencias del acto, así como de los procedimientos y estudios a los que se someterá el donante.
El protocolo básico para el estudio de los candidatos y candidatas también incluye un historial médico y personal, y se concretan detalles como: el color de la piel, la talla, el color de los ojos y del cabello, así como la textura del mismo, y el grupo sanguíneo.