16 de abril de 2013

Recordando a Margaret Thatcher


Durante el gobierno de Margaret Thatcher, a comienzo de los años ochenta, se produjeron en Reino Unido una serie de huelgas protagonizadas por mineros descontentos. Considerado como un momento decisivo para la política monetarista del gobierno y la consolidación del poder de los conservadores sobre los sindicatos, la huelga de 1984 de la Unión Nacional de Mineros duró más de un año al ser desestimadas las peticiones de los trabajadores. Más de 20.000 puestos de trabajo se perdieron entonces, especialmente en el norte de Inglaterra y Escocia. A lo largo de la huelga, una guerra mediática enfrentó a los sindicatos y al gobierno. Thatcher defendía su decisión de cerrar las minas no rentables y reducir las subvenciones del gobierno a la industria por un lado; por otro, los mineros defendían su pan y su empleo, la supervivencia de sus comunidades y su forma de vida.
En su película, la Batalla de Orgreave (2001), Jeremy Deller recrea uno de los más violentos enfrentamientos entre los trabajadores y la policía: la línea de piquete en la planta de Orgreave, en Yorkshire del norte, en el verano de 1984.