30 de abril de 2013

Factura detallada

En respuesta a la queja por las abultadas facturas que suelen cobrar los servicios técnicos al reparar algunos aparatos, todos hemos escuchado que el importe no es “por apretar un tornillo”, sino “por saber qué tornillo apretar”. La anécdota se basa en un hecho real que, a principios del siglo XX, protagonizó el ingeniero de la General Electrics Charles P. Steinmetz.
Steinmetz era un reputado investigador y un técnico minucioso. Por ello, Henry Ford solicitó su ayuda cuando en una de sus fábricas comenzaron a tener problemas con un enorme generador eléctrico recién instalado. Al llegar a la fábrica, el ingeniero solicitó que le dieran una libreta, un lápiz y un camastro. Durante dos días estuvo escuchando atentamente el sonido del generador y realizó numerosos cálculos. Luego, pidió una escalera, cinta métrica y una tiza, subió a lo alto del generador e hizo algunas mediciones para colocar una marca de tiza en una parte de la máquina, finalmente indicó que había que desmontar una placa del lateral del generador y eliminar 16 vueltas de la bobina a partir del punto exacto en que había realizado la marca de tiza. Los ingenieros de Ford siguieron sus instrucciones y el generador comenzó a funcionar sin problemas.
Días después, Henry Ford recibió una factura firmada por Charles Steinmetz por un importe de 10.000 dólares. Ford, aunque estaba satisfecho por el trabajo, devolvió la factura a General Electrics y requirió una nueva y detallada. Steinmetz le remitió a Ford la siguiente factura: “Marca de tiza en el generador: 1 dólar. Saber dónde hacer la marca 9.999: dólares. Total a pagar: 10.000 dólares”. Ford abonó la factura.

1 comentario:

Toy folloso dijo...

No puede cobrar lo mismo un barrendero que un ingeniero pues éste, debe de amortizar su instrucción.
Debería comprenderlo todo el mundo.
Otra cosa es el misterio de la remuneración del cesado del Banco de Santander....