24 de abril de 2013

Estoy harta


Tengo empacho, hartazgo por saturación de malas noticias. Leo la prensa a diario y veo dos o tres noticiarios de distinto color para hacerme una idea más aproximada de las cosas y de la realidad. Pero ya estoy harta, aburrida de Urdangarín, Bárcenas, Pujol, la Pantoja, la Gürtel, Pescanova… y toda esa caterva de mangantes que crece y crece atiborrando la sección nacional de noticias.
Somos un país de corruptos, con una floreciente economía sumergida. Somos un rebaño de borregos que sustenta a un gobierno ineficaz y torpe gracias al expolio impositivo. Somos un ejemplo de lo malo, con una tasa récord de paro, de deuda, de gasto, de inseguridad jurídica, de empresarios que falsean sus cuentas, de ricos que tienen su patrimonio en paraísos fiscales, de gente que se suicida porque ya no puede vivir…
Lo malo es que nuestros defectos son internacionalmente conocidos. Lo malo es que nos tienen calados desde hace tiempo. Lo peor es que no se mueve un dedo por mejorar.