18 de marzo de 2013

Reformismo subversivo



Stéphane Hessel, redactor de la Carta de Derechos Humanos y autor de Indignaos, el ensayo que ha dado nombre a los implicados en la revolución silenciosa que se está llevando a cabo en distintos puntos del planeta, vuelve a la carga. Ya no queda tiempo para más análisis sobre la situación socio-política y económica, hay que pasar a la acción, pero dejando al margen a los partidos políticos tradicionales.

En toda Europa los movimientos en este sentido se suceden, la prueba de ello es el elevado apoyo social que ha obtenido el Movimiento Cinco Estrellas, liderado por Beppe Grillo, en Italia, Syriza en Grecia, Best Party en Islandia, UK Independence Party en Reino Unido o el Partido X en España. 

Hessel considera que estos movimientos ciudadanos forman parte de un “reformismo subversivo” que intenta irrumpir en las instituciones para transformarlas desde dentro. Él mismo lidera en Francia Roosevelt 2012 y junto con sus casi 100.000 simpatizantes pretende “contribuir a formar un pujante movimiento ciudadano, una insurrección de las conciencias que sirva para gestar una nueva política a la altura de las circunstancias”. Para poner en marcha el reformismo subversivo “hay que renunciar a las intimidaciones de quien dice que si plantean alternativas se pondrá en riesgo a Europa o a la democracia. El peligro solo surge cuando no se pueden cuestionar las tesis de Milton Friedman (teórico neoliberal) haciéndonos creer que no tenemos la opción de gestionarnos de otra forma”, señala Hessel.

Vivimos en un sistema criminal y, según Hessel, “la lección que hay que sacar de este drama es que no debemos permitir que el sistema económico y financiero siga sin dar respuesta a las necesidades más básicas de la gente”. “Lo que le reprocho a las formaciones tradicionales es que han estado siempre ensimismadas y cerradas sobre sí mismas. No miran hacia el futuro. Los partidos solo se preocupan de ellos y su visión se reduce a un ámbito nacional. No creo que puedan servir para buscar el bien común, por lo que debemos explorar otras formas de gestión política”. Hessel quiere recuperar la política con la participación ciudadana para seguir progresando.