5 de marzo de 2013

Qué diablos comemos


 


"Nos certificaban carne de vacuno francesa en nuestras recetas. En realidad nos daban carne de caballo rumana. Nos han engañado", manifestaba en un comunicado Findus Francia.
El 15 de enero explotaba la bomba. Irlanda había encontrado carne de caballo en unas hamburguesas precocinadas que, supuestamente, eran de carne de vacuno. Enseguida se extendió la onda expansiva, y en Alemania, Reino Unido, Italia y España, marcas importantes como Findus, Ikea o Nestlé han tenido que retirar del mercado alguno de sus productos por contener caballo.
Las empresas afectadas intentan lavar su imagen, los distribuidores retiran de sus tiendas las partidas fraudulentas, los proveedores miran hacia otro lado, las autoridades sanitarias llaman a la calma y los consumidores nos preguntamos qué diablos comemos, porque si ni los mataderos distinguen el tipo de carne...