25 de marzo de 2013

El jubilado que hizo algo más que mirar una obra

Andrés Villamarín Mora era uno de esos jubilados que dedican parte de su tiempo a observar la construcción de edificios. Le parecía que los obreros tardaban demasiado en colocar cada ladrillo y decidió encontrar una solución. Villamarín, que había sido antes de jubilarse técnico en inyección de aluminio, se encerró en su garaje durante varias horas al día y al cabo de más de un año, tenía un nuevo prototipo de ladrillo que reducía el tiempo de colocación en un 75% y, además, era resistente a los terremotos. El ladrillo, que ya está patentado y puede fabricarse con materiales reciclados, permite un sistema de construcción en el que los ladrillos encajan unos sobre otros mediante varillas metálicas, dejando huecos libres para introducir cualquier tipo de argamasa.
Este ladrillo cambiaría la forma de construir, ahorrando muchísimo tiempo, pues apenas se tardan seis segundos en colocarlo, afirma Andrés. Ahora solo espera que alguna empresa se anime a fabricarlo.

1 comentario:

Toy folloso dijo...

Mira tú, casi el único trabajo que no podía hacer una máquina y ya están pensando en automatizarlo....