3 de febrero de 2013

Cien años de la Grand Central Terminal de Nueva York

Foto: Hal Morey
 El ingeniero William Wilgus tuvo la idea y tras diez años de trabajo y una inversión de alrededor de 80 millones de dólares de la época, la Grand Central Terminal de Nueva York abrió sus puertas el domingo 2 de febrero de 1913, un minuto después de medianoche. El primer tren que llegó a la terminal procedía de Harlem y primero en partir lo hizo con destino a Boston.
El edificio, diseñado por los estudios de arquitectura: Warren & Wetmore y Reed & Stem, ocupa tres bloques de la calle 42 a la 45 en el centro de la isla de Manhattan y fue considerado en su momento símbolo de modernidad y lujo por sus suelos de mármol, sus impresionantes cristaleras y una cúpula central en la que, por error, se pintaron los signos del zodiaco en orden inverso. Diez mil obreros habían trabajado en ella. La Grand Central Terminal es la estación de trenes más grande del mundo en número de andenes: 44, y presenta dos niveles, ambos subterráneos, con 41 vías en el nivel superior y 26 en el nivel inferior. Más de 100.000 personas utilizan esta estación a diario y muchas más se acercan a ella como turistas, a comprar en sus numerosas tiendas y a comer en sus restaurantes.  Aunque la parte más llamativa y conocida de la estación es el vestíbulo, con 84 metros de largo por 37 de ancho y 38 de alto. El cine ha utilizado a la Grand Central Terminal como escenario de numerosas películas: Recuerda, Con la muerte en los talones, Revolutionary Road, El rey pescador, ¡Olvídate de mí!, Los vengadores, Soy leyenda o Enamorarse.
En los años 50, el éxito del automóvil y la creación de nuevas zonas residenciales hicieron que el tren cayera en desuso. Estos motivos, unidos el gran incremento de precio del terreno en Manhattan, hicieron peligrar el futuro de la estación. Un grupo de defensores del patrimonio de la ciudad, entre los que fue especialmente activa Jackie Kennedy, recaudó millones de dólares en donaciones y luchó durante décadas para salvar la Grand Central Terminal, consiguiendo que se restaurara.
Con motivo de la celebración del centenario, algunos restaurantes y tiendas de la estación ofrecieron productos a sus precios históricos de 1913: un café costaba 5 centavos de dólar, un cóctel 75 centavos y lustrarse los zapatos 10 centavos. LEGOLAND Discovery Center Westchester realizó una reproducción de la Grand Central Terminal construida con piezas de LEGO. El Servicio Postal de Estados Unidos presentó su nuevo sello conmemorativo del Centenario de la Grand Central Terminal. Además hubo conciertos, exposiciones, recitales poéticos y otras actividades lúdicas.
Más información: Grand Central Terminal