23 de enero de 2013

La culpa es de todos

En la mayoría de situaciones, los ciudadanos tenemos lo que nos merecemos, es decir, lo que hemos conseguido: crear un país con derechos, libertades, obligaciones y unas condiciones de vida dignas para todas las personas… Y carecemos de todo aquello que no nos ha preocupado lograr o de beneficios que nosotros no hemos sabido aprovechar y otros sí.
En el caso de España, tenemos un gobierno que nos sodomiza con absoluta impunidad y es culpa de las personas que han votado al partido en el poder y de todas las que no hemos luchado lo suficiente por un sistema electoral y una forma de gobierno más justo, eficiente y honesto que se adapte a las circunstancias del siglo XXI.
Si Fulanito o Menganita, de tal o cual partido, abusan de su cargo, se corrompen y se centran en conseguir su propio bienestar olvidando el de aquellos a quienes representan, la culpa, además de suya, es de todas las personas que podrían haber impedido su actuación, ya sea denunciando su gestión poco honrada, exigiendo su abandono inmediato del cargo y no volviendo a votarles o presionando ante la justicia para que esos garbanzos negros sean apartados de nuestra sociedad.
Si nuestro mundo es un estercolero, si los grandes pisotean a los pequeños, si sufrimos guerras, injusticias, la destrucción del planeta, unas instituciones obsoletas que ya no representan a nadie, etc. ¿De quién es la culpa? Pues de cada persona directamente implicada y de todos los que claman en el desierto sin hacer nada, porque mirar hacia otro lado es más fácil que luchar.