24 de enero de 2013

Amy es Zoe, Zoe es lista

La crisis ha matado a unos 200 medios de comunicación en España desde que empezó la Crisis y alrededor de 6.400 periodistas han muerto por culpa de ella. Las empresas aprovechan este río revuelto y, sabedoras de la necesidad de comer que tenemos todos, ofrecen trabajo a cambio de visibilidad; es el caso del Grupo Prisa, que requiere profesionales que traguen con estas condiciones para participar en su proyecto digital Huffington Post. La agencia EFE paga a sus colaboradores 6 euros por una crónica regional. Y una página web de la que ya hablé hace tiempo ofrece 75 céntimos de euro por una noticia de 800 caracteres.
En este paisaje de miserias, aparece Amy Martin, una perfecta desconocida, y nos enteramos de que la Fundación Ideas le paga 3.000 euros por cada artículo que escribe para su web. Un caché que, seguramente, no tiene ni Vargas Llosa ni Pérez-Reverte, siendo mundialmente reconocidos. También sabemos que Amy es un seudónimo, porque en realidad Amy es Zoe Alameda, esposa de Carlos Mulas, ex director de la Fundación Ideas del PSOE. Y ahora viene lo mejor de este enredo, resulta que Mulas era quien pagaba el sueldo de 3.000 euros por artículo a Amy, es decir, a Zoe, pero sin saber que Zoe era Amy. O eso es lo que él dice.