24 de diciembre de 2012

Navidades sin blanca



Los españoles nos hemos quedado sin paga extra, con las pensiones congeladas y uno de cada cuatro estamos en el paro, por no mencionar el IVA, que anda ya por la estratosfera. ¿Qué Navidad vamos a celebrar?
 
Según datos del último Observatorio de Consumo de ESADE, después de cinco años de crisis económica el consumo navideño ha descendido cerca de un 38%. Este año solo unos pocos españoles podrán celebrar la Navidad, el resto tendremos que conformarnos con poder comer, no langostinos o cordero, me refiero a tener algo en el plato, lo que sea.
Estas fiestas, más que alegría, provocan frustración y ansiedad en muchas personas. Nos habíamos acostumbrado al derroche navideño: a tener una montaña de regalos, un gran árbol iluminado, una mesa abarrotada de suculentos platos, y no poder permitirnos estos dispendios nos hace sentir fracasados. No queda otra que aceptar la realidad, vivimos una situación difícil y hay que adaptarse a las circunstancias.
Cinco años con la soga al cuello, ajustando el presupuesto para vivir con casi nada, hasta sin alegría. Vas por la calle y la cara de la gente es un poema, la tristeza pinta la mayoría de los rostros con los que te cruzas, y eso que a los españoles nos gusta el jolgorio. Por eso la crisis se hace más patente en estas fiestas, ya no es solo económica, también lo es psicológica. No se celebran cenas de empresa, el amigo invisible es más invisible que nunca, en las familias solo se compran regalos para los niños…
Aun así, queremos celebrar la Navidad, deseamos que sea un momento especial que nos haga olvidar lo mal que está todo.