Los preservativos

Fallopio
Desde que el hombre primitivo relacionó el coito con la fecundación, se ha intentado regular la población manipulando la fertilidad femenina.
 
En un papiro egipcio de hace 3.850 años se explica la receta para impedir el embarazo: “La mujer mezclará miel con sosa y excremento de cocodrilo, todo lo cual acompañará de sustancias gomosas, aplicándose una dosis del producto en la entrada de la vagina, penetrando hasta donde se inicia la uña”. El remedio era tan pestilente como para disuadir al egipcio más apasionado, pero funcionaba.
 
Los chinos inventaron una especie de DIU hecho con cáscara de cítricos, que la mujer se introducía en la vagina.
 
Hace dos mil años, Hipócrates recomendaba poner en la vagina piedras, huesos o clavos de cobre para evitar el embarazo.
 
Luego se utilizaron productos como el limón, el vinagre, el perejil o la mostaza y materias tales como algodón, esponjas u hojas de bambú.
 
En el siglo XVI, y con el fin de evitar los estragos de la sífilis, se inventa el preservativo, atribuido al profesor de Anatomía en la Universidad de Padua, Gabriel Fallopio.

El preservativo moderno es un invento del médico de Carlos II de Inglaterra, Condom. A mediados del siglo XVII, al rey le preocupaba estar llenando Londres de bastardos reales y su médico ingenió este dispositivo para impedirlo.

El preservativo, tal y como hoy lo conocemos, fue popularizado por Charles Goodyear. Con él nació el profiláctico de goma al descubrirse la vulcanización del caucho.

Comentarios

Toy folloso ha dicho que…
Compré una partida grande de preservativos, los que quedan están caducados y como no me fío, me encasqueto una bolsa de plástico del Carrefour por encima....
Vicent Maganer Ripoll ha dicho que…
Creo que no hay invento más odiado y más querido en todo el mundo, jeje.