Culpables de la inflacción

Lo que incluso para el más lego en economía era una evidencia: la convergencia de España a la moneda de la UE nos ha salido muy cara a los españoles, acaba de constatarse en el mundo de las finanzas. El Banco Central Europeo (BCE) ha publicado un estudio en el que concluye que España, Grecia y Portugal son los países en los que la convergencia en el nivel de precios ha sido mayor desde la creación del euro. ¿Qué significa esto? Significa que desde que nos integramos en la moneda única, los tres países han sufrido fuertes presiones inflacionistas. En unos casos debido a problemas económicos internos relacionados con la competitividad; pero en otros, a causa diseño del euro, que ha acelerado la convergencia en precios. En palabras del BCE, los países cuyo nivel de precios era relativamente bajo, han registrado tasas de inflación relativamente más altas. Tal es el caso de Grecia, España y Portugal. En estos países, el PIB subió más porque el euro trajo consigo una caída de los tipos de interés y porque los beneficios empresariales y los costes laborales crecieron mucho más que en otros países.
Los banqueros de Fráncfort lo achacan a que en los países con precios más altos, como Alemania, Holanda y Austria, se aprobaron reformas estructurales de los mercados de trabajo y de productos. Las reformas más superficiales aplicadas en Grecia, España y Portugal explican sus niveles de inflación más elevados. También existe otra variable que influye sobre la inflación, son los precios de los impuestos, los que marcan los gobiernos, y que en los tres países de referencia han tenido que subir mucho para ajustar los desequilibrios fiscales existentes. Y ¿cómo se ha compensado la pérdida de competitividad derivada del alza de la inflación? Pues reduciendo los costes laborales. Esto significa que se han moderado las nóminas para recuperar la competitividad perdida como consecuencia de la inflación. El caso de España es palmario. Mientras que los costes laborales en la zona del euro han aumentado un 1,9% anual entre 2008 y 2012, en España han caído en picado, ya que el ajuste se ha hecho destruyendo empleo. Han descendido, en concreto, un 1,9%, lo que explica una desviación positiva respecto de la media. En ningún otro país de la eurozona ha ocurrido algo parecido.
¿Si los costes laborales no suben, por qué aumenta la inflación? El estudio de BCE apunta a las decisiones del Gobierno y a los beneficios empresariales. Según sus datos, entre 2008 y 2012, crecieron de media anual un 0,1% y en España el aumento fue de 1,3 puntos por encima de la media europea. Con estos datos, la conclusión del BCE es que los logros obtenidos mediante la contención salarial no deben quedar absorbidos por un aumento de los márgenes de beneficios. Ahora solo queda que los empresarios tomen nota de la recomendación y se aprieten ellos también el cinturón.

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