¿Qué compramos hoy?


Hoy, cuando adquirimos algo, no obtenemos la propiedad del objeto en su sentido tradicional, sino sus propiedades: entramos en un flujo de relaciones, en una maraña de procesos en la que ocupamos el lugar que han determinado para nosotros. Compramos una experiencia, un servicio, no una cosa.
Cualquier objeto actual es, en mayor o menor medida, interactivo, y solo existe mientras un determinado número de personas cree en él.
Los objetos han dejado de serlo para pasar a formar parte de nosotros mismos. Ya no consumimos, incorporamos. Todas estas compras son gadgets y tienen que renovarse con frecuencia. No sé si nos damos cuenta, si alguien ha reflexionado sobre lo que esto supone en nuestro estilo de vida.
Nada es para siempre, nada dura, ni el ordenador, ni el móvil, ni los electrodomésticos, ni las relaciones, ni los trabajos, ni la vida.

Comentarios

David Arteaga ha dicho que…
Buenos días,he pasado por tu blog,he leído,he observado,y es agradable para mi,me ha gustado,sus escritos,imagenes y maneras tan claras y sencillas a la vez de expresarse.
Un saludo y buen dia tenga usted.