30 de octubre de 2012

El milagro de adelgazar



 
La opinión de los médicos y expertos es unánime: para adelgazar es esencial un cambio de hábitos alimenticios y de vida. No existen dietas “milagro” ni hay que hacer caso al argumento: a mí me funciona. Debemos huir de todos los productos maravillosos que nos prometen adelgazar sin esfuerzo, sin dieta, sin ejercicio y además en poco tiempo. Son un fraude, lo único que adelgazan es nuestro bolsillo y nuestra salud. Para perder peso hay que comer menos y mejor y quemar más calorías que las que ingerimos. Este es el truco. El resto es un cuento.
España es el único país de la Unión Europea que incumple la directiva de tener nutricionistas y dietistas en los hospitales y en Atención Primaria, por lo que, al final, la persona que desea adelgazar recurre a la dieta milagro o tiene que pagarse el dietista de su bolsillo. Los datos revelan que el 80% de las personas que intentan adelgazar utiliza productos y métodos “milagro”, es decir, sin evidencias científicas de su utilidad, frente a un 6% que acude al médico o especialista. Se calcula que cada obeso que intenta adelgazar gasta en torno a 50 euros mensuales.
La ley procura proteger la salud del consumidor. El Real Decreto 1907/96 prohíbe, entre otras cosas, utilizar determinadas sustancias para adelgazar: diuréticos, laxantes, hormonas tiroideas, anoréxicos, psicotrópicos… También prohíbe ciertas prácticas publicitarias, como el testimonio de personas que han adelgazado sin dificultad o la imagen de sanitarios, reales o no, que garantizan el resultado. Sin embargo, estas normas apenas se respetan, pues existen cientos de productos y tratamientos “milagrosos” en el mercado y algunos s pueden llegar a ser dañinos.
Para consultas legales y saber más sobre el tema: Agencia Española de Seguridad Alimentariay Nutrición