6 de septiembre de 2012

Estamos acongojonaos

Cuando Zapatero presentó las primeras medidas de ajuste, o lo que es lo mismo, la reducción del estado del bienestar, la prima de riesgo del estado estaba en 378 puntos. Ahora, con el gobierno del PP, que ha negado cualquier pacto o posibilidad de diálogo en materia económica, social o laboral, la prima supera los 500 puntos, y los catastrofistas, que son legión, han visto cumplirse su pronóstico de una intervención económica.
Se dice que aquellas primeras medidas las tomó Zapatero después de recibir una llamada del amo del mundo, míster Obama. El alcance de la crisis es innegable y una empieza a tener la sensación de que vivimos en el día de la marmota porque desde hace cuatro años los problemas se suceden en los bancos españoles, Grecia está al borde de la quiebra y sopesa la idoneidad de salir del euro. Cuantifican en 100.000 millones de euros (cifra oscilante al alza) la cantidad necesaria para limpiar los activos tóxicos, que es como se denomina en el argot económico al empacho de ladrillo de nuestra economía.
El problema se ha dejado pudrir, los directivos de los bancos sabían que el gobierno de turno adoptaría medidas drásticas con el sector. En Estados Unidos la vivienda bajó un 50% el primer año de la crisis, para reajustar el precio a lo largo de los meses y muchas viviendas en barrios conflictivos o de edificios viejos pasaron a valer unos pocos dólares. Ya sabemos que allí existe la dación en pago, una medida que aquí Rajoy quiso consensuar con bancos y cajas y que es en realidad papel mojado porque cada día 200 familias españolas pierden su hogar. Se dice que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, una afirmación dudosa porque era el sistema el que invitaba a vivir con un crédito y una hipoteca, pero se habla poco de hasta qué punto nuestros políticos son incapaces de evaluar la realidad y actuar en consecuencia.
En Alemania se reducen unos 12 diputados para el parlamento de los diferentes länders, unos 140 diputados menos. El ajuste es más aceptable cuando afecta a todas las capas sociales, incluidos los dirigentes, y si tenemos en cuenta las políticas de inversión. Un dato, la firma Porsche aumenta sus beneficios un 52% en plena crisis.